SEGURIDAD
BIOLÓGICA DE LOS AGENTES BLANQUEADORES DENTALES (II):
Llena Puy MC 1, Amengual Lorenzo J 2, Forner Navarro L 3.
1.- Jefa de Estudios de Odontología. Universidad Cardenal Herrera - C.E.U.
2.- Co-Director del Diploma en Técnicas de Blanqueamiento Dental. Universitat
de València. Estudi
General.
3.- Profesor Titular. Unidad Docente de Patología y Terapéutica
Dentales. Departamento de Estomatología. Facultad de Medicina y Odontología. Universitat
de València. Estudi
General.
RESUMEN:
En este artículo, analizaremos los efectos sobre los tejidos orales y de los
agentes blanqueadores, así como sus efectos sistémicos potenciales.
Continuaremos ésta revisión abordando en esta ocasión la toxicidad local y
sistémica de los peróxidos, y su potencial capacidad mutagénica.
PALABRAS
CLAVE:
Sensibilidad dentinaria, blanqueamiento dental.
2.-Toxicidad
de los peróxidos.
2.1.-
Toxicidad local y sistémica.
Los ensayos sobre animales de experimentación, provocaron el temor de la
posible toxicidad local o sistémica de los peróxidos. Hemos de tener en cuenta
que se trata de sustancias que fabrica el propio organismo en mayor o menor
medida, por lo tanto su toxicidad como todos los productos biológicos es dosis
dependiente (1).
El peróxido de carbamida se descompone en peróxido de hidrógeno y peróxido
de urea, la cantidad de moléculas que se liberan de peróxido de urea en el
blanqueamiento domiciliario fue estudiada por Haywood y Haymann en 1989 (2) y
resulta despreciable desde el punto de vista toxicológico. El peróxido de hidrógeno
se encuentra en algunos alimentos y se genera como consecuencia del metabolismo
celular aerobio; es altamente degradable en oxígeno y agua mediante enzimas
tales como la catalasa y las peroxidasas. Se produce en el hígado en cantidades
de unos 270 mg diarios. Su capacidad de irritar la piel ocurre a concentraciones
del 50% o más, al 3 % se ha utilizado en colutorios sin producir ninguna
patología (3,4,5).
Por lo que respecta a la toxicidad celular, evaluada mediante cultivos de
fibroblastos, el peróxido de carbamida al 10 % produce una reacción
inflamatoria similar a la que producen otros materiales utilizados habitualmente
en Odontología como el eugenol (6).
La dosis letal media de peróxido de carbamida al 10% en ratas es de 87,18 a
143,83 mg/Kg, lo cual, traducido a humanos, equivaldría a entre 6,5 y 8 l del
producto ingerido; la cantidad utilizada habitualmente en el blanqueamiento
domiciliario es de entre 30 y 50 ml, lo que indica que existe un amplio margen
de seguridad con estos productos utilizados de forma domiciliaria (7).
En animales de experimentación, tras la ingesta de dosis elevadas de peróxidos,
se han producido lesiones tisulares en la mucosa gástrica, o alteraciones
hematológicas, pero estos hechos no pueden ser extrapolables debido a que se
usan dosis mucho menores en los blanqueamientos (8,9).
2.2.-
Mutagenicidad.
Por lo que respecta al poder mutagénico de los peróxidos, estudios llevados a
cabo en animales de experimentación a los que se les aplicó peróxidos a
diferentes concentraciones en combinación o no con un agente carcinogenético
conocido, como es el 9,10, dimetil 1,2 benzoantraceno (DMBA), demostraron que en
todos los casos en los que se aplicó DMBA se desarrollaron carcinomas
epidermoides, mientras que no se desarrollaron en ningún caso con la utilización
de peróxidos (10).
El poder mutagénico de los radicales libres del oxígeno produce lesiones
irreversibles en el ADN en una fase de la división celular en la que la cadena
bicatenaria se divide y transforma en monocatenaria. Dichos radicales libres,
como se ha comentado anteriormente, se encuentran en el organismo en grandes
cantidades como resultado del metabolismo aeróbico. En cualquier otra fase del
ciclo de replicación del ADN, las posibles lesiones que pudieran producir estos
agentes son reparables. Todos estos hechos han conducido a considerar a todas
aquellas sustancias que estimulan la multiplicación celular como potenciales
carcinógenos, entre ellas se incluyen las hormonas o los agentes irritantes,
como es el caso de los productos que nos ocupan (11,12).
De todo ello podemos concluir que a las concentraciones y las dosis que
utilizamos para el blanqueamiento dental y siguiendo las medidas de seguridad
convencionales el riesgo de citotoxicidad de éstas sustancias así como su
capacidad de producir mutagenicidad es inexistente.
BIBLIOGRAFÍA
1.- Ottoboni MA. The dose makes the poison. Vincent: Berkeley. 1989. 1-222.
2.- Haywood VB, Haymann HO. Nightguard Vital Bleaching.
Quintessence Int. 1989; 23: 471-88.
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6.- Woolverton CJ, Haywood VB, Haymann HO. A toxicologie screen of
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9.- Redmond AF, Cherry D, Bowers DE. Acute illness and recovery in
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10.- Weitzman SA, Weitberg AB, Stossel TP, Schwartz J, Shkar G.Effects of
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11.- Ames BN. Dietary carcinogens and anticarcinogens: oxygen radicals
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12.- Ames BN, Gols LS. Too many rodent carcinogens: mitogenesis
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Science 249: 970-1